
Hay quietud hasta en las alas de los grillos, los olivares cantan, entre sus hojas, un silencio denso que va rompiendo, en gotitas, todos los sueños y la sed de nuestros cuerpos…
Entre las sombras, recorro con las manos tu sudor que me deja impregnada de deseo; sólo me calma el eco de tu lejana voz, el recuerdo a mar de tus pupilas donde un horizonte infinito guarda nuestros besos.
Cuando vuelva el sol a quemar mis retinas, en esa deslizante agonía de horas muertas, recordaré el frescor llameante de tus suspiros, mientras me llamabas en la intima oscuridad de mis entrañas.
Tus dedos desmenuzan palabras sobre mi lengua,
el calor las derrite
y la tarde, castigada de espejismos,
devuelve la sensatez
a unos pies cansados
que roturan de caminos nuevos la campiña…
Lola Bertrand
5 comentarios:
Muy visuales tus palabras. Me ha gustado mucho.
Cariños
Eva
Cuanta belleza derrochas
qué sensualidad tocas
con tus palabras poesía!
Mi marido está muy mal
y ando poco en la red,
pero volver a Lola
es volver al mar y al alma
besos Lola grande !
Hola Lola, me gusta tu prosa poética ligada íntimamente a tu estar y a la naturaleza. Te deseo lo mejor, Julia
http://Juliesusfotosyescritos.blogspot.com
Una prosa llena de calor y pasión , Lola
abrazos
Marian
Lola, allá donde estés, tengo en mi primer poemario un poema en tu memoria. Es mi forma de darte las gracias por esos momentos en los grupos literarios, de los que tantos amigos mantengo.
Gracias por todo lo que me enseñaste.
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