sábado, 10 de noviembre de 2007

NUEVE DE NOVIEMBRE

-Has tenido un engendro, querida, hemos de deshacernos de él.
-Pero, Jaime, mi amor, ¿qué me dices?, eso no es posible.
-Es pelirroja, Adela, tiene una mata de pelo rojo que produce pavor.
Los antiguos egipcios mataban, nada más nacer, a las niñas pelirrojas: por brujas…
-Me niego a creer en esas cosas, seguramente sólo es un bebé indefenso: nuestra hija.
¡Quiero verla ¡ no se te ocurra hacerle nada…

Así nací yo, desarraigada y extraña. Pelirroja y blanca, ¿bruja?
Aquél nueve de Noviembre nevó copiosamente durante toda la noche.
Extraño acontecimiento dijeron los vecinos, una señal de mal augurio, sentenció mi padre.

Nací en la casa de los criados del palacio de mi abuela, yo era de la rama pobre de la familia, siempre sentí posarse sobre mí sus miradas de miedo y desprecio.

-Esta niña va para puta, -decía mi tía–abuela Josefina-, es demasiado…
Mi abuela Blanca cerraba los ojos y observaba.

Crecí entre el lujo y la necesidad, entre la opulencia y la precariedad. Mis padres me tuvieron temor y respeto desde el día que pronuncié
mi primera palabra, fue: no…

-Esta niña será el descrédito de la familia, decía mi tía –abuela Gloria, mientras me veía crecer-, el resto de las nietas son normales, pero ella…
Mi abuela Blanca, la más sabia de sus cinco hermanas, callaba y sonreía.

Mi cuerpo, se convirtió en un futuro de deliciosa y tierna lujuria, mientras mis pechos empezaban a despuntar bajo las copas de los árboles. En aquella época sentí muchas miradas clavándose en mis caderas y en mi espalda. Tuve mi primera menstruación sobre la hierba verde y tan sólo se lo comuniqué a los pájaros, que hacían el amor entre las ramas aquella lejana primavera.

Mis padres seguían siendo dos desconocidos que escondían sus temores hacia mi persona…

-Esta niña no es cómo las demás, es demasiado rebelde, tiene ideas diferentes,-comentaba mi tía-abuela Antela.
Mi abuela Blanca, en ese último año de su existencia, les dijo:
-Dejarla vivir, no comprendéis que estáis poniendo demasiado peso sobre sus hombros, que salirse de los moldes que siempre nos han impuesto es avanzar…

Han pasado muchos años, puede que cincuenta… o más; mis tías-abuelas han muerto; mis padres han muerto, mi abuela Blanca, una mujer grande, pelirroja, con fuerza y tesón: ha muerto, pero yo habito en su memoria…

Hoy, casualmente, es nueve de Noviembre, se lo debo….

Lola Bertrand.

( pertenece a mi libro "Coletas Rojas")

16 comentarios:

Catalina Zentner dijo...

Cada vez que vuelvo a leer este tierno relato, se moviliza un mundo en mi interior.

Anónimo dijo...

Un relato realmente bueno, Lola.
La historia atrapa.
Saludos
Antonio P,

Anónimo dijo...

Muy bellas y con fuerza tus palbras , Lola.
Besos
Eva

La_Sonyadora dijo...

Buen relato, muy tierno.

Erika

Manuel Cubero Urbano dijo...

Un engendro más lindo que las fotografías que nos muestras en el blog.

Anónimo dijo...

Estas letras llegan al corazón.
Abrazos
Anina

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

BIIIIIIIIIIIIIIIEN, MI COLETAS. QUIZÁ TÚ NO TE DES CUENTA, LOLA, POR SER LA AUTORA, PERO LA COLETAS VALE UN POTOSÍ Y NO ES PORQUE AL SER YO FAN DE ELLA, PIERDA LA PERSPECTIVA.
uN BESIN

Verónica Curutchet dijo...

a veces siento el dolor que transcribes en tus relatos

dolor y ternura

¡qué daría yo por tener ese pelo rojo!

has de haber sufrido

yo no tenia el pelo rojo pero de alguna manera padeci de un poco del miedo de los demás

en fin

ese cabello aún sigue siendo hermoso Lola

FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Me gusta leerte y esta conmovedora historia atrapa.
Saludos
Juanchu

Anónimo dijo...

Me han emocionado tus letras, Lola...
Un abrazo de
María

el cuaderno dijo...

Mis felicidades,Lola. El relato es precioso y da gusto leerle.
Un saludo, que lo sigas haciendo asi de bien.

Anónimo dijo...

Un relato muy bueno, amiga, el lector se queda enganchado en tus palbras.
Con afecto.
Fernan

Carlos dijo...

Noviembre, escorpio para los que creen en la astrología. Pero algo de verdad debe haber. Nací un 4 del mismo mes y mi madre siempre me dice que yo era "el niño del no". Excelente relato, entrelazando las palabras con la magia del que sabe escribir.
Salud!

mia dijo...

lola
me has dejado a cuadros,de piedra...
también yo soy pelirroja,nadie me ha augurado nada ni bueno ni malo,pero he vivido muchas pérdidas desde niña que hacen que encuentre aquí,una respuesta al tormentoso color de mi pelo...
relato


lleno de magia

precioso

besos

mia dijo...

me he permitido añadirte,me fascina tu vida encendida de rara pelirroja que somos
hemos sido
seremos...

besos

Carolina González Velásquez dijo...

Muchacha, este cuento es espectacular!!!!!
Un gusto hojear tus sitios, el de tu familia, una belleza.
Gracias por tu visita a mi blog
Besos